sábado, 20 de octubre de 2007

Bitácora (15, 17 y 19 de octubre)

Vigesimonovena sesión- 15 de octubre

Durante esta sesión, mis compañeros Roberto Aldaba y Pricila Dávila junto conmigo expusimos nuestra presentación de Teoría del Conocimiento. Ésta trató acerca de la literatura –específicamente los géneros de novela histórica y ciencia fantástica-. El caso fue, en pocas palabras, el encuentro –comparación y contraste- entre dos novelas de índole distinta. Por ende, nuestras cuestiones de conocimiento fueron: ¿Cómo difieren estas dos ramas de la misma área del conocimiento? y ¿Es la verdad literaria la misma a la verdad histórica/científica?

Así pues, hablamos de todo: formas de conocimiento, áreas de lo mismo, métodos también, pruebas de verdad, filtros personales y demás. En el tiempo que expusimos, logramos hablar de todo esto y, en consecuencia, pudimos profundizar adecuadamente el tema, abordándolo desde una perspectiva epistemológica. No obstante, siento que mis compañeros y yo estábamos mal coordinados: terminamos hablando cada quien de lo que fuera, nos salimos a veces del caso e incluso llegamos a contradecirnos.

En otras palabras, si bien la sesión de hoy por fin nos quitamos un peso de encima –y que nos lo quitamos bien, pues considero que nuestra presentación realmente fue adecuada-, siento que pudimos haberlo hecho un poquito mejor. Pero, ¿quién sabe? La verdad no andábamos muy animados al respecto con todos los demás trabajos que traíamos pendientes para otras materias; supongo que eso tuvo al que ver. Afortunadamente, nosotros ya tenemos una presentación excelente que me encantó cuando la hicimos y de la cual en verdad me siento orgulloso. Consiguientemente, sin ponerse a pensar que tan bien o que tan no-bien nos fue en ésta, es bueno saber que se tiene el respaldo perfecto.

Trigésima sesión- 17 de octubre

La clase de hoy fue una en un millón. ¿Por qué? Por que la profesora nos puso a ver una película (titulada “Baraka”) que, efectivamente, es una en millón. El protagonista es las personas –diversos países, diversas culturas, diversas religiones, diversos gobiernos, etcétera, etcétera-. No hay diálogo, pero, en su lugar, la trama se deja llevar por una intensa colección de música de fondo que no se enfoca específicamente en las melodías ambientales, sino que comprende, a su vez, efectos de sonido como sirenas, patrullas, gritos, multitudes y hasta el propio silencio. Por otro lado, las imágenes son una recopilación de distintas escenas que, hasta cierto grado, parecerían estar ordenadas al azar y sin contener algún sentido; no obstante, conforme la película avaza, poco a poco uno puede ir reflexionando al respecto y encontrar los temas, ideas y sentimientos principales de la obra.

El objetivo era percatarse como aprende un actor de conocimiento acerca de lo que le parece extraño, gracioso, curioso, inusual o simplemente fuera de lugar. Si bien no terminamos de ver el video, continuaremos con éste la siguiente clase. Hasta el momento, sí, sin duda alguna la película me ha parecido todo lo anterior (extraña, graciosa, curiosa, inusual y hasta fuera de lugar), pero esto, más que causar repulsión, en verdad a cautivado mi atención y me ha entretenido bastante por lo mismo. Supongo, después de todo, que efectivamente uno tiende a buscar conocer más respecto a este tipo de cosas. Parece ser que las personas nos dejamos llevar por lo que no sabemos y, así, denotamos un anhelo por saciar esa ignorancia de una u otra forma. “Aquello que nos produce extrañamiento puede ayudar a definir nuestra cultura.” ¿Será entonces que las culturas se sienten atraídas por entender otras culturas?

Trigésimoprimera sesión- 19 de octubre

Así pues, esta sesión fue muy similar a la anterior (trataré de no ser tan redundante, por lo que esta entrada de la bitácora será relativamente corta). Limitándome a expresar mi opinión respecto a la película, puedo decir que me ha parecido muy interesante. Hay fragmentos que de pronto parecen estar sacados del País de las Maravillas y tan sólo pensar que son cosas del mundo real y cotidiano en verdad es una epifanía sorprendente. También hay escenas que por lo mismo dan algo de miedo o que ponen a uno a reflexionar seriamente respecto a lo que comprende la humanidad actual. De esta forma, “Baraka”, indudablemente, es una película como ninguna. Espero que podamos terminar de verla completa, pues en verdad me ha gustado y ha llamado mi atención. Tal y como dije la vez pasada, parece ser, después de todo, que aquellas cosas que percibimos como inusuales nos tientan a estudiarlas, sacarles todo el conocimiento que podamos. Conocer se convierte en una necesidad, una adicción. Efectivamente, hasta el momento apoyo la idea que aquellas cosas que nos parecen extrañas permiten definir la cultura de uno, pues son precisamente las cosas a las que se está acostumbrado, las que reflejan esa misma cultura.

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