Trigesimoquinta sesión- 29 de octubre
La clase de hoy llamó la atención desde el principio; esto por que la profesora nos advirtió al comienzo que sería una sesión bizarra –o, mejor dicho en sus palabras, difícil de entender-. Así pues, el tema fue la posmodernidad y la actividad consistió en leer y estudiar una presentación que la profesora nos mostró respecto a ésta.
De tal modo, en esta ocasión aprendimos sobre una manera que podría llamarse «peculiar» de ver las cosas. Se nos explicó cómo, por lo menos desde cierta perspectiva, el mundo es moldeado de acuerdo a ciertos patrones que rigen y comprenden la vida diaria como lo son las mismas personas –claramente, en su figura arquetípica, como la del «europeo», por mencionar un ejemplo- así como el uso del dinero y demás. En otras palabras, el tema consistió en analizar profundamente la relación sujeto-objeto que existe y cómo esta influye en el mundo.
Finalmente, la clase terminó agradándome. En verdad la presentación me pareció interesante, pues las explicaciones que se le dan a ciertas situaciones de índole cotidiana fueron, de cierto modo, una especie de revelación, ya que jamás me había puesto a pensar al respecto. A la larga, la sesión no fue tan difícil de comprender, pero, de cualquier manera, eso no le quitó lo raro al tema (después de todo, sigue siendo Teoría del Conocimiento).
Trigesimosexta sesión- 31 de octubre
Para esta sesión, aprovechamos que era Víspera de Santos y salimos a realizar un estudio social. Con base en las propuestas de Lévi-Strauss respecto a los procesos del conocimiento hunazo y sobre cómo los mitos hablan de la realidad en que son creados y transmitidos, lo que hicimos fue, básicamente, observar los distintos disfraces que llevaban los alumnos de toda la preparatoria. Así pues, realizamos una tentativa por interpretar qué representaban éstos en relación a las personas que los vestían y cómo se relacionaban los mismos con la concepción de la realidad que se tiene sobre la sociedad a la que uno mismo pertenece y con la que interactúa a diario. El objetivo era recolectar información y procesarla con el propósito de discutir nuestros hallazgos durante la próxima sesión.
Trigesimoséptima sesión- 02 de noviembre
Durante la clase, discutimos nuestra investigación pasada respecto a los disfraces de Víspera de Santos. De tal modo, cada quien expuso las ideas que encontró y las interpretaciones que le dio a los diversos atuendos. En otras palabras, la actividad prácticamente consistió en compartir y discutir los resultados obtenidos.
A la larga, terminamos mencionando cómo la mayoría de los disfraces aludían a lo que Lévi-Strauss define como el mito que transforma imaginativamente la realidad. Por consiguiente, sugerimos como los atuendos tendían a representar figuras populares o imágenes arquetípicas que la sociedad tiene respecto a ciertas personas y que, al vestirse de tal manera, lo que se hacía era, básicamente, realizar una crítica a susodichos individuos.
Así pues, verdaderamente me gustó esta sesión. El tema fue divertido ya que rompía el paradigma de una clase común de Teoría del Conocimiento en el sentido de que esta vez realizamos una investigación de campo y todo lo que la misma implica. Asimismo, la idea de analizar los disfraces me pareció muy ingeniosa y siento que representó una forma innovadora de llevar a cabo un estudio social. Después de todo, los mexicanos nos conocemos por llevar la Fiesta a su máxima expresión y nada como una Víspera de Santos para hacerlo notar en toda la preparatoria.
La clase de hoy llamó la atención desde el principio; esto por que la profesora nos advirtió al comienzo que sería una sesión bizarra –o, mejor dicho en sus palabras, difícil de entender-. Así pues, el tema fue la posmodernidad y la actividad consistió en leer y estudiar una presentación que la profesora nos mostró respecto a ésta.
De tal modo, en esta ocasión aprendimos sobre una manera que podría llamarse «peculiar» de ver las cosas. Se nos explicó cómo, por lo menos desde cierta perspectiva, el mundo es moldeado de acuerdo a ciertos patrones que rigen y comprenden la vida diaria como lo son las mismas personas –claramente, en su figura arquetípica, como la del «europeo», por mencionar un ejemplo- así como el uso del dinero y demás. En otras palabras, el tema consistió en analizar profundamente la relación sujeto-objeto que existe y cómo esta influye en el mundo.
Finalmente, la clase terminó agradándome. En verdad la presentación me pareció interesante, pues las explicaciones que se le dan a ciertas situaciones de índole cotidiana fueron, de cierto modo, una especie de revelación, ya que jamás me había puesto a pensar al respecto. A la larga, la sesión no fue tan difícil de comprender, pero, de cualquier manera, eso no le quitó lo raro al tema (después de todo, sigue siendo Teoría del Conocimiento).
Trigesimosexta sesión- 31 de octubre
Para esta sesión, aprovechamos que era Víspera de Santos y salimos a realizar un estudio social. Con base en las propuestas de Lévi-Strauss respecto a los procesos del conocimiento hunazo y sobre cómo los mitos hablan de la realidad en que son creados y transmitidos, lo que hicimos fue, básicamente, observar los distintos disfraces que llevaban los alumnos de toda la preparatoria. Así pues, realizamos una tentativa por interpretar qué representaban éstos en relación a las personas que los vestían y cómo se relacionaban los mismos con la concepción de la realidad que se tiene sobre la sociedad a la que uno mismo pertenece y con la que interactúa a diario. El objetivo era recolectar información y procesarla con el propósito de discutir nuestros hallazgos durante la próxima sesión.
Trigesimoséptima sesión- 02 de noviembre
Durante la clase, discutimos nuestra investigación pasada respecto a los disfraces de Víspera de Santos. De tal modo, cada quien expuso las ideas que encontró y las interpretaciones que le dio a los diversos atuendos. En otras palabras, la actividad prácticamente consistió en compartir y discutir los resultados obtenidos.
A la larga, terminamos mencionando cómo la mayoría de los disfraces aludían a lo que Lévi-Strauss define como el mito que transforma imaginativamente la realidad. Por consiguiente, sugerimos como los atuendos tendían a representar figuras populares o imágenes arquetípicas que la sociedad tiene respecto a ciertas personas y que, al vestirse de tal manera, lo que se hacía era, básicamente, realizar una crítica a susodichos individuos.
Así pues, verdaderamente me gustó esta sesión. El tema fue divertido ya que rompía el paradigma de una clase común de Teoría del Conocimiento en el sentido de que esta vez realizamos una investigación de campo y todo lo que la misma implica. Asimismo, la idea de analizar los disfraces me pareció muy ingeniosa y siento que representó una forma innovadora de llevar a cabo un estudio social. Después de todo, los mexicanos nos conocemos por llevar la Fiesta a su máxima expresión y nada como una Víspera de Santos para hacerlo notar en toda la preparatoria.
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