jueves, 3 de mayo de 2007

Entrada final

Basándome en la cantidad significativa de cuestiones intrínsecas acerca del conocimiento que aprendí en la materia de Teoría del Conocimiento, considero que ahora se puede evaluar lo adquirido en retrospectiva. Cabe destacar que mis expectativas iniciales acerca del curso fueron cumplidas de manera satisfactoria y en cierto modo superadas. En un principio esperé que la clase fuera en general de provecho, pues cuestionarme acerca de la información que adquiero y que el entorno me proporciona es parte de mi naturaleza. Al devenir de los años, me he dado cuenta finalmente que la humanidad ha tenido dificultades en el proceso de categorizar el conocimiento para discernir entre aquello que es verídico y aquello que no lo es. Por ello es que, para satisfacer las necesidades de la sociedad actual, es necesario buscar nuevas respuestas a las cuestiones que conciernen a la población en general. Y dicha investigación no tiene que ser forzosamente científica, pues el método riguroso de ésta impide que se consideren conocimientos que no puedan ser probados mediante esta área. Desde hace algún tiempo, me he percatado que existe un común denominador en la manera que se maneja el conocimiento en la sociedad: lo que se cree por cierto periodo de tiempo, tarde o temprano se refuta. En estos momentos, todavía dudo la existencia de elementos en la naturaleza como la gravedad y tengo la esperanza que en algún momento se descubra una causa más tangible de la caída de los objetos. Repetidas ocasiones he comentado ese aspecto con personas cercanas, y argumentan que este conocimiento será irrefutable; esta cualidad radica en que es algo existente. No obstante, mi punto de vista es diferente, y pienso que siempre hay un intersticio no cubierto que da lugar a nuevas conjeturas.
En fin, ya teniendo las cuestiones filosóficas bien planteadas y un dominio considerable de la lógica, habilidades adquiridas el pasado semestre, este curso se prestó para extrapolar el análisis hacia distintas áreas de conocimiento específicas. Así, Teoría del Conocimiento II desarrolló en ciertos intervalos definidos las áreas existentes: ciencias humanas, ciencias sociales, matemáticas, ética y ciencias exactas. En cuanto a las matemáticas, me pareció interesante poner en duda conocimientos de un área que siempre consideré como precisa por la exactitud de sus resultados. En un principio me pareció absurdo uno de los múltiples ejercicios realizados en clase, que consistía en el planteamiento de axiomas cuyo uso implicaba resultados disímiles a los arrojados por las operaciones convencionales. Empero, a lo largo del curso de matemáticas se observa claramente que a veces ciertos axiomas creados por investigadores se emplean para otras operaciones matemáticas o demostraciones; resulta una manera pragmática de obtener los resultados deseados. Así, ciertos teoremas que no tienen una demostración concreta simplemente se emplean porque funcionan en el proceso de trabajar con matemáticas. Cuestiones subordinadas a la anterior como la determinación si las matemáticas son un descubrimiento o una intención también permanecen para un análisis posterior.
En cuanto a la ética, hubo un cambio de paradigma de acuerdo a lo que consideraba anteriormente. Cuando me informaron que mi presentación sería en esta área, mi reacción fue sorpresiva debido a que siempre había pensado que ética y Teoría del Conocimiento están separados, pues a veces se necesita ignorar en cierto modo la ética para ampliar los horizontes del conocimiento. Pero la aproximación que se le dio este semestre fue interesante, debido a que no se tomó una teoría específica como dogma de fe sino, como en la mayoría de los casos de estudio se ha realizado, se realizó una consideración integral de distintas teorías para entender cómo funciona la ética que, si bien no es un área de conocimiento como tal, es un elemento aplicable a las demás áreas.
Para terminar, lo que más me pareció bueno fue la manera en que la materia aplicó la teoría a casos no triviales bien documentados que confieren en elementos que surgen directamente de la vida diaria. Instancias de esto son la aplicación del Reto Pepsi, la actividad para determinar quién es Susana Leventhal, el análisis de la situación en el Tecnológico de Virginia, la actividad de escuchar distintos tonos: en conjunto conforman una amplia gama de ejercicios que no son convencionales pero conforman una aplicación completa y fundamentada de manera satisfactoria.

1 comentario:

Edith Beltran dijo...

Alfredo, de ninguna forma es tedioso leerte (como dice arriba Javier. De hecho, cuando leí tu blog me llamó mucho la atención y me dio gusto que disfrutaras la clase.
Espero que el siguiente semestre TOK cumpla con tus expectativas.