sábado, 8 de septiembre de 2007

Bitácora (3, 5 y 7 de septiembre)

Duodécima a decimocuarta sesión- (3 a 7 de septiembre)

Tomando en cuenta que las tres sesiones de esta semana trataron el mismo tema, he decidido recopilarlas en una sola entrada de esta bitácora. Así bien, la actividad que llevamos a cabo consistió en ver la película titulada Thank You for Smoking y estudiarla, lógicamente, desde el punto de vista epistemológico. De este modo, cerramos el tema de la persuasión –y con ello el primer parcial- analizando el uso de las diversas falacias que existen, como lo son el apego a la compasión, el miedo, la autoridad, la generalización y demás. La película, en sí, consistía una trama que trataba la vida de un «lobbyist» -esas personas que se encargan de ejercer presión acerca de alguna ideología de índole controversial en las sociedades-. Por ende, uno podía observar una amplia variedad de discusiones que eran guiadas rígidamente por estrategias persuasivas ingeniosas, de entre las cuales era posible distinguir una considerable cantidad de falacias. Así, lo que hicimos fue que, mientras veíamos la película, debíamos ir enlistando en una hoja cuantas falacias pudiéramos reconocer, anotando tanto el nombre de la técnica como la situación a la que correspondía.
En consecuencia, considero que mis compañeros y yo aprendimos bastante acerca de esta forma de persuasión. Me gusta creer que, de entre todas las maneras en que se puede convencer a alguien acerca de algo, las falacias son las que más se usan, principalmente por que tienen cierta facilidad para emplearse y consiguen buenos resultados, quizá como respuesta a la manipulación de información que ofrecen. Durante estas sesiones, aprendimos a distinguir nuevos tipos de falacias e incluso pudimos apreciarlos «en acción» gracias a la película. Supongo que saber tales cosas termina siendo bastante útil al momento en que uno se ve en la necesidad de usar falacias por sí mismo o, incluso, cuando a uno se le ataca con falacias como tal.

Así pues, esta semana, la clase de Teoría del Conocimiento fue toda una experiencia. Me encantó. La película me pareció bastante entretenida y la trama fue muy buena (aunque creo que mis compañeros y yo perdimos un poco el hilo tras las escenas que cortó la maestra). De cualquier modo, la idea de estudiar las falacias de esta manera resultó ser excelente. Uno se preguntaría porqué no todas las clases pueden ser así de entretenidas. Y pues bueno, ahora que hemos terminado con el tema de la persuasión, queda la curiosidad de qué vendrá después. No obstante, independientemente de ello, en verdad espero que podamos continuar realizando actividades como la de esta semana. (Creo que, por mi forma de hablar, se nota mucho que en verdad disfruté estas tres sesiones, ¿cierto?). En fin, supongo que esa es la ventaja que tiene una clase de Teoría del Conocimiento: que queda muy abierta al agrado, dinamismo y versatilidad del grupo que lo estudia.

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